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Gilberto Gil - Eu Preciso Aprender A Só Ser
Sabe, gente
É tanta coisa pra gente saber
O que cantar, como andar, onde ir
O que dizer, o que calar, a quem querer.
Sabe, gente
É tanta coisa que eu fico sem jeito
Sou eu sozinho e esse nó no peito
Já desfeito em lágrimas que eu luto pra esconder.
Sabe, gente
Eu sei que no fundo o problema é só da gente
E só do coração dizer não quando a mente
Tenta nos levar pra casa do sofrer.
E quando escutar um samba-canção
La mujer y la pasión
En la noche de agua mansa
va un barquito por el río;
y los peces que no se cansan
de ahuyentarse por el frío.
No saben bien que es madera
la que apavora su ombligo.
Estarán la vida entera
huyéndole al desconocido.
En provecho de tambores
Abrazos del encuentro.
Entre las manos, el fuego,
vibrando, de la piel del animal
hurtado a su destino.
-Con permiso- Por derecho!
O sin el...
En los pies,
adoquines infinitos ya en esta noche
acompañando al bullicio
general.
Las fotos del recuerdo
que no se verán.
Las ocasiones especiales
buscadas para esas fotos
digitales
y para los que vendrán.
Otra vez en casa.
En el barco del limbo
El desatino
que se camufla de bondad
y el desconocimiento,
ignorancia que va de incógnita
en el barco del limbo.
La ruta cierta -para los que quieren-
no está en el saber de un sólo lado.
Se abrió la puerta de la esperanza
cuando la lectura se hizo de luz.
Yo voy para la luna!
Yo voy para la luna!
-La niña loca huyó
de la mano
de su madre-.
Yo voy para la luna!
-La niña loca trajo
de la mar
a su padre-.
El padre se embarcó
en una cáscara
de sueños rotos
-mas bien huyó-.
Entre los arrecifes
y las crestas de las olas,
en viento sofocado
su voz se hundió.
Halló mil poetas,
sirenas y hasta un barco
cargado de diamantes.
Abrió su puesto
de mercado
libre
Tu, primavera.
El aliento fresco de la primavera
se cuela por mi ventana,
de vista eterna y corazón abierto.
Se cuela por tus recuerdos
de mirada tierna
Oh! Niña de mil espasmos,
sudores y enredaderas.
Oh! Amor de mis entranyas
dame lo que mi mente espera
antes que mi pecho, en ciernes,
muera.
-Que espera tu mente?
Dime, qué espera?
-Mi mente espera tu silencio.
Espera, atenta, tus recuerdos
sin saber que sólo eso eran...


